Apuntes de técnica IX. El vibrato (II). Ejercicios

Oboe4Hay dos momentos en la formación del alumno en que es interesante trabajar el vibrato: cuando ha alcanzado con facilidad una emisión estable y controlada a la que únicamente le falta este complemento para tener todos los recursos musicales disponibles, o cuando tras unos años de estudio aún le cuesta relajar la garganta y la embocadura y necesitamos algún ejercicio diferente que le ayude en este cometido. En el primero de los casos trabajaremos el vibrato como un fin en sí mismo. En el segundo, además, lo utilizaremos como una herramienta para conseguir que el alumno relaje su técnica de emisión. En decir, podemos trabajar el vibrato porque ya funciona todo el mecanismo de producción de sonido o, precisamente, porque aún hay problemas que solucionar y el vibrato puede ser una forma alternativa de trabajo. Si la emisión no es relajada es muy difícil que el vibrato salga correctamente, y este hecho lo podemos utilizar como síntoma que haga ver al alumno que aún hay cierta rigidez donde él no pensaba.

En el artículo anterior empezamos a trabajar el vibrato de lengua (o de garganta), que es el más versátil y fácil de controlar, haciendo notas tenidas solo con la caña. Hoy haremos los ejercicios con el oboe, aunque muchos de ellos también se pueden realizar con la caña, si os resulta más fácil. Os recuerdo que, básicamente, se trata de variar la pronunciación al nivel de la parte trasera de la lengua, como cuando hay un cambio de tesitura. Según la altura de la nota será algo parecido a o-e-o-e-o-e-o, e-i-e-i-e-i-e, etc. Es recomendable alternar sonidos con vibrato y sonidos sin él, para ser siempre nosotros quienes controlemos la situación y evitar temblores involuntarios en el sonido. También es aconsejable hacer estos ejercicios midiendo la frecuencia del vibrato. Es cierto que es una manera poco musical de vibrar, pero no olvidéis que en este momento estamos trabajando técnica, no música. Estamos adquiriendo los recursos teóricos y mecánicos que luego nos permitirán realizar la interpretación que nuestro gusto musical nos sugiera: ahora estamos fabricando ladrillos, muchos y buenos ladrillos, pero solo haciendo ladrillos. Después construiremos con ellos el edificio más bello que se nos antoje. Pero no olvidéis que sin ladrillos de calidad el edificio se acabará desmoronando. Por eso es importante realizar un buen trabajo de técnica pura.

Para ir avanzando en nuestro estudio del vibrato os sugiero los siguientes ejercicios. Es preferible hacerlos sentados, porque es más sencillo sentir el apoyo de la columna de aire en el diafragma:

  • Ejercicio 1.- Tomando de forma ascendente las notas de un arpegio, las iremos haciendo de una en una sin vibrato ni variación de matiz, buscando sobre todo una buena sensación de apoyo en el diafragma y de control de la embocadura (control, no tensión). Es importante respirar correctamente entre las notas, una única espiración e inspiración, y saber encontrar cada vez el mismo apoyo.
  • Ejercicio 2.- Una vez llegados a la nota más aguda, repetimos la misma empezando  en un matiz mp, creciendo hasta f y volviendo a bajar hasta pp, hasta el límite donde aún controlamos el sonido. Notaremos un apoyo mayor en el diafragma según crecemos y más relajado cuando disminuimos. Repetimos el ejercicio con cada nota del arpegio en sentido descendente, respirando una vez entre las notas.
  • Ejercicio 3.- Repetimos el ejercicio 1, pero repitiendo cada nota dos veces, una sin vibrato e inmediatamente después con vibrato. Es importante que le vibrato empiece junto con la nota, que no venga más tarde. La calidad y amplitud del sonido no deberían variar. En todo caso, debería abrirse un poco al hacer vibrato en el caso de los alumnos con una emisión aún imperfecta. Si es el caso, repetir después la nota sin vibrato para que el sonido bien proyectado sea igual en los dos casos. Haremos todas las notas del arpegio.
  • Ejercicio 4.- Como el ejercicio 2, pero al igual que en el 3, alternando notas con y sin vibrato. Vigilaremos que el apoyo en el diafragma sea siempre controlado.

Al hacer los ejercicios 3 y 4 podemos utilizar el metrónomo, e ir variando la velocidad de las oscilaciones. Por ejemplo, poniéndolo a negra=60 podemos hacer el vibrato en corcheas y tresillos (para comprobar que el gesto es correcto y relajado) y en semicorcheas y seisillos (que son las velocidades que más se aproximan a lo que después utilizaremos en la interpretación).

Una vez que hemos conseguido un vibrato controlado sobre una nota, con y sin variación de matiz, es el momento de hacerlo sobre una sucesión de notas:

  • Ejercicio 5.- Volvemos a tomar las notas del arpegio, las haremos con el sonido mantenido y con vibrato, pero en este caso las haremos de dos en dos, vigilando que el vibrato empiece correctamente al atacar la primera nota y no se interrumpa al cambiar. Las notas pueden ser todo lo largas que necesitemos para sentir que el vibrato es regular y que lo controlamos sin tensiones. Es interesante hacer este ejercicio y los siguientes con el metrónomo a diferentes velocidades.
  • Ejercicio 6.- Repetiremos el ejercicio 5, pero esta vez creceremos en la primera nota y disminuiremos en la segunda.
  • Ejercicio 7.-Tocaremos lentamente y con un vibrato regular todas las notas del arpegio en sentido ascendente. Al llegar a la más aguda pararemos y repetiremos el ejercicio en sentido descendente.
  • Ejercicio 8.- Igual que el ejercicio 7, pero creciendo según el arpegio sube y disminuyendo según baja.

Hemos utilizado únicamente las notas del arpegio para no alargar en exceso los ejercicios, pero podemos realizarlos igualmente con todas las notas de la escala, haciendo las pausas que sean necesarias. También podemos utilizar intervalos mayores, como las octavas, para trabajar la homogeneidad del vibrato entre los diferentes registros.

A partir de este momento podemos ir haciendo variaciones sobre los ejercicios precedentes: empezar la nota larga sin vibrato e ir introduciéndolo poco a poco; a la inversa, empezar con vibrato y luego quitarlo paulatinamente; una nota con vibrato y la siguiente sin vibrato, etc. Podemos hacer cualquier variación que nos ayude a ganar flexibilidad y control del mecanismo de producción del vibrato.

Lo principal en el estudio del vibrato, como en el de cualquier aspecto de la técnica, son dos cosas: tener claro cual es el mecanismo a utilizar y comprender su funcionamiento, y la constancia en el trabajo. Es mejor unos minutos bien aprovechados todos los días que a la larga irán calando, que muchas horas un día y después olvidar el ejercicio.

 

JMR

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